Aprendiendo a leer las etiquetas de los vinos

Comprar vino en el supermercado, no es tarea fácil. Salvo que recurras a vinerías o vinotecas donde gente especializada pueda darte una mano, depende sólo de vos elegir un vino que te haga pasar un buen momento. Tomamos la botella en nuestras manos, miramos la etiqueta, la giramos, seguimos leyendo y así sucesivamente botella tras botella, sin saber cuál comprar.Posiblemente nos terminemos llevando la que nos parezca más llamativa.

 Las etiquetas pueden ser de gran ayuda a la hora de elegir bien un vino así que vamos a desandar ese camino…

Las botellas suelen tener  etiqueta y contra etiqueta. En la primera, por lo general aparece en primer plano la línea del vino, su nombre comercial. Bajo el mismo suele estar el año de  cosecha y el varietal, es decir, la cepa con la que se hizo el vino. Si se usaron varias cepas estará la palabra BLEND o CORTE.

 Así mismo, que un vino se presente como MALBEC, no necesariamente significa que sólo esa uva haya sido usada. En nuestro país, para que un vino sea considerado monovarietal, debe tener un 85% de esa cepa. Esto significa que si una etiqueta dice “100% Malbec”, tiene solo ese tipo de cepa, pero si dice “Malbec” posiblemente contenga un 85% de esa variedad y un 15% de otra u otras.

 Si el vino tuvo paso por madera, se mencionan las palabras “RESERVA” o “GRAN RESERVA“, que implican 12 a 24 meses de crianza como mínimo, respectivamente.

  Por último,  en la etiqueta estarán el nombre de la Bodega y su procedencia. El lugar de los viñedos nos ayuda a conocer su estilo (Mendoza, La Rioja, Cafayate).

 En la contra etiqueta hay datos aleatorios y otros que deben estar presentes siempre, como por ejemplo el porcentaje de alcohol. Si dice 12% v/v, significa que un doce por ciento del volumen, es alcohol. En promedio los vinos tintos argentinos tienen una graduación alcohólica que va desde los 12,5 grados a los 15,5 grados.

  Algunos vinos traen en la contra etiqueta la edad de los viñedos, el tipo de madera en la que se produjo la crianza, por ejemplo barrica de roble americano o francés de primer o segundo uso y algunas notas de cata que nos hablan de su color y riqueza aromática.

 Hay otros datos técnicos como el número de lote y demás, que no nos interesan a la hora de elegir el vino.

 Ya tenemos lo básico para poder elegir una botella. En otro momento hablaremos de las diferencias de cada varietal, para que descubras cuál es aquella que mejor te acompañará según la ocasión.

  Salud!!!