Temperatura de los vinos

Hoy toca aprender sobre una tema muy cuestionado y que la gente me pregunta mucho, la temperatura de los vinos.

 La idea de que los vinos espumosos y blancos se toman fríos mientras que los tintos a temperatura ambiente, está impresa en el imaginario colectivo. Quién no vivió la experiencia de ir a un restaurante y pedir vino tinto y que lo sirvan a temperatura de “caldo”. Y… Si es verano y hacen 35 grados a la sombra, la temperatura ambiente claramente no es la adecuada. Cada vino y cada estilo tienen su temperatura de servicio recomendada.

  • Espumosos: 6 a 10 grados.
  • Blancos jóvenes: 7 a 10 grados.
  • Cosecha tardía: 6 a 8 grados.
  • Rosados y Blancos de guarda: 10 a 13 grados.
  • Tintos ligeros: 13 a 16 grados.
  • Tintos de guarda: 17 a 20 grados.
  • Fortificados: 18 a 20 grados.

Estos rangos de temperatura no son azarosos. Permiten que el vino nos de lo mejor de sí expresando todas sus características organolépticas. Los blancos se sentirán refrescantes y se resaltará su acidez de manera amable mientras que los tintos desplegarán toda su complejidad aromática.  En síntesis, la temperatura ideal  nos garantiza un disfrute a pleno. No conviene enfriar demasiado un vino, ni siquiera blanco o cava ya que las bajas temperaturas anulan sus aromas. Algo similar ocurre al servir un tinto “caliente”. Se siente exacerbada la presencia del alcohol por sobre la fruta y demás descriptores.

Espero que hayan aprendido aunque sea un poquito sobre la temperatura de los vinos. Pero como probar es la mejor manera empírica de aprender, a descorchar se ha dicho!!!